
La fotocabina cerrada de siempre, con cortina.
Cortina, banca y espacio propio. Sin público mirando, los invitados se sueltan y salen las fotos más espontáneas de la noche.
Es el formato original y sigue vigente por una razón concreta: al correr la cortina el invitado deja de posar para el salón. Lo que ocurre dentro no lo ve nadie más, y eso cambia por completo el tipo de foto que sale. Funciona especialmente bien con grupos que ya se conocen y en fiestas donde la gente entra varias veces durante la noche.
Dinos la fecha, la ciudad y cuántos invitados esperas y te enviamos la cotización con todo incluido.